Ana, es una pequeña niña monstruo, que junto a sus padres los Frankenstein y sus amigos vampiros los Van Helsing, vienen cada doscientos años de vacaciones desde Transilvania a Transantiago. Al llegar en la actualidad se dan cuenta que ya no son bien recibidos, si no que, discriminados, segmentados y rechazados por la sociedad; es por eso que se ven obligados a estar encerrados y ser meros observadores del cambio de pensamiento que existe actualmente, asechados por las autoridades del lugar. Sin embargo es la pequeña Ana la que hace entender a ambas partes que todos somos diferentes, pero eso no quiere decir que no seamos iguales "en el fondo de nuestro corazón".